El Girona cierra el mercado con heridas abiertas: Carles Pérez llega y Cárcel admite que «la mayoría quería marcharse»
El mercado de fichajes ya está cerrado, pero en Montilivi todavía quedan cuentas pendientes.
El FC Girona ha terminado un verano marcado por el descenso, numerosas salidas y una plantilla que ha tenido que reconstruirse prácticamente desde cero para afrontar el objetivo de regresar a Primera División.
El director deportivo, Quique Cárcel, ha puesto palabras a una realidad que hasta ahora se había percibido desde fuera: “todos los jugadores, o la mayoría, querían salir este verano”.
Un vestuario que quería escapar de Segunda

El descenso no solamente supuso perder la categoría.
También puso al Girona frente a un problema deportivo de enormes dimensiones: mantener una plantilla construida para competir en Primera cuando varios de sus futbolistas no querían jugar en Segunda.
Cárcel, ha reconocido que el club sabía desde el principio que muchos jugadores no querrían continuar.
La prioridad, según explicó, era asumir esa realidad y tratar de conservar un vestuario competitivo sin perder los valores del equipo.
Y las cifras del mercado dejan claro que hubo movimiento.
Jugadores como Arnau Martínez, Iván Martín, Viktor Tsygankov, Minsu Kim y Azzedine Ounahi han abandonado el club este verano, entre traspasos y otras operaciones.
Ounahi también se marcha
Uno de los últimos movimientos importantes ha sido el de Azzedine Ounahi.
El centrocampista marroquí ha regresado al Panathinaikos (Atenas, Grecia), en una operación que, según las informaciones publicadas, se ha cerrado por alrededor de 15 millones de euros fijos, más variables y un porcentaje de una futura venta.
El Girona pierde así a otro futbolista importante justo cuando comienza su nueva etapa en Segunda.
Y, mientras tanto, el club necesita que los jugadores que sí han decidido quedarse entiendan que el objetivo ya no es competir en la máxima categoría.
«Es volver a ella cuanto antes.»
Carles Pérez aparece después del cierre
Y aquí aparece uno de los movimientos que puede llamar especialmente la atención.
El Girona ha incorporado a Carles Pérez, atacante de 28 años que llega como agente libre después de rescindir su contrato con el Celta.
El jugador firma hasta 2027 y se incorpora a un equipo que necesita recuperar capacidad ofensiva después de un verano con numerosas salidas.
Formado en las categorías inferiores del Espanyol y del Barcelona, Pérez pasó posteriormente por la Roma y, tras regresar a LaLiga, también jugó cedido en el Getafe y en el Aris de Salónica.
No es el fichaje de una estrella mundial.
Pero puede convertirse en una pieza importante para un Girona que necesita algo mucho más complicado que simplemente fichar:
necesita volver a ganar.
El gran problema ya no es fichar
El mercado está cerrado.
Ahora empiezan las consecuencias.
El Girona ha cambiado de categoría, de entrenador y de buena parte de su plantilla. El equipo que llegó a competir en Europa hace apenas dos temporadas ahora afronta una temporada en Segunda División con una misión muy concreta.
Ascender.

Cárcel evita hablar de Tsygankov
Entre todas las salidas y situaciones complicadas, hay un nombre que sigue generando especial interés: Viktor Tsygankov.
Preguntado por el futbolista, Cárcel fue tajante y decidió no entrar en detalles: “de Tsygankov no hablaré”.
Una respuesta breve que deja claro que existen asuntos que el club prefiere mantener fuera del foco público.
Ahora ya no hay excusas
Durante tres meses, los nombres, rumores, ofertas y negociaciones han ocupado buena parte de la conversación alrededor del Girona.
Eso ya se ha terminado.
Ahora no hay rumores.
No hay negociaciones.
No hay mercado.
Hay fútbol.
Hay un especial apoyo por parte de los gironins y gironines.
Hay un objetivo: Ascender, volver a ganar y llegar lo antes posible a primera división.
Después de un verano convulso, una plantilla renovada y un descenso que todavía pesa, el balón empieza a dictar sentencia.
Y para el Girona, la pregunta ya no es quién se queda o quién se marcha.
La pregunta es si todos los que se han quedado son suficientes para devolver al club a Primera.




