Cuando Girona ardió: los grandes incendios que cambiaron para siempre la provincia
1986, 2012 y ahora 2026: tres incendios que forman parte de la historia reciente.
Girona conoce demasiado bien el poder destructivo del fuego.
Durante las últimas décadas, diferentes incendios forestales han dejado miles de hectáreas calcinadas, viviendas amenazadas y paisajes completamente transformados.
Uno de los grandes precedentes fue el incendio de 1986, que afectó a unas 20.000 hectáreas en la provincia. Décadas después, el gran incendio del Empordà de 2012 volvió a convertirse en uno de los mayores desastres forestales recientes de Catalunya, con unas 13.000 hectáreas afectadas.
2026 vuelve a poner el fuego en el mapa
Este verano, el incendio de Les Gavarres volvió a demostrar que el riesgo continúa presente.
El fuego afectó a aproximadamente 2.200 hectáreas en la zona de La Bisbal d’Empordà. Posteriormente, la Generalitat abrió un expediente sancionador relacionado con los trabajos que se estaban realizando cuando se produjo la chispa que originó el incendio.
La administración plantea una multa de 300.000 euros, aunque todavía no existe una resolución firme.
Mucho más que árboles quemados
Después de un incendio, el paisaje cambia inmediatamente, pero las consecuencias pueden durar décadas.
La pérdida de vegetación aumenta la erosión y modifica los ecosistemas. También afecta a la fauna y puede cambiar la forma en que el agua circula por el terreno cuando llegan episodios de lluvias intensas.
Y existe otra cuestión:
¿cuánto tarda realmente un bosque mediterráneo en recuperarse?
No existe una respuesta única. Depende de la intensidad del fuego, las especies afectadas, el suelo y las condiciones posteriores.
Tres fechas para recordar
1986. Uno de los grandes incendios históricos de Girona.
2012. El gran incendio del Empordà vuelve a marcar a toda una generación.
2026. Les Gavarres vuelve a sufrir un incendio de enormes dimensiones.
El fuego forma parte del ecosistema mediterráneo. Pero cuando se combina con calor extremo, sequedad, viento y una gran cantidad de vegetación disponible, puede convertirse en una amenaza capaz de cambiar un territorio entero en cuestión de horas.



